ESTUDIO DOCTRINAL: La Falacia de la "Sola Scriptura" y el Verdadero Fundamento de la Tradición Apostólic

Ministerio: Comunidad Cristiana Defensora De La Verdad
Por: Jayson Omar Matos Rivera – Guía Espiritual Por Mandato Divino
Introducción: El Peligro de las Ideologías Humanas
Muy bienvenidos, amados hermanos y buscadores de la verdad. Les habla Jayson Omar Matos Rivera, siervo de Dios, quien, como una pluma en las manos del Todopoderoso, se deja guiar por lo que el Espíritu establece en mi corazón para traer la corrección necesaria a las iglesias de hoy.
En este estudio, vamos a desenmascarar una de las ideologías más destructivas y divisorias que afectan a gran parte del cristianismo moderno, particularmente a las congregaciones protestantes y grupos separados de la comunión histórica de la Iglesia: el término en latín "Sola Scriptura".
Esta falsa doctrina sostiene que la Biblia es la única fuente de autoridad y revelación de Dios para la salvación y la vida cristiana, rechazando cualquier otra fuente, como la Tradición Apostólica o el Magisterio vivo de la Iglesia. Hoy, con la Biblia en la mano, demostraremos que esta idea es antibíblica, ilógica y ha sido el instrumento principal para la fragmentación del Cuerpo de Cristo.
1. La Biblia no enseña "Sola Scriptura"
El primer blindaje para destruir esta ideología es el hecho de que la propia Escritura nunca afirma ser la única fuente de autoridad. No existe ni un solo versículo en la Biblia que diga: "Obedezcan solamente lo que está escrito aquí y nada más fuera de mi palabra". Al contrario, la Biblia nos dirige a la tradición oral y a la autoridad viva de los apóstoles.
Muchos fundamentalistas, sacando versículos de contexto, utilizan a menudo el siguiente pasaje para defender su postura:
"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra." — 2 Timoteo 3:16-17 (RVR1960)
¿Qué dice realmente este texto? Dice que la Escritura es útil y necesaria, pero no dice que sea suficiente por sí sola para toda la vida de la Iglesia. En el tiempo en que Pablo escribió esto, la frase "toda la Escritura" se refería primordialmente al Antiguo Testamento, ya que el Nuevo Testamento aún no estaba recopilado como el canon que hoy conocemos.
Si aceptamos la interpretación de la "Sola Scriptura" basándonos solo en este versículo, estaríamos obligados a desechar el Nuevo Testamento entero, pues no existía cuando Pablo escribió a Timoteo. Más aún, un Antiguo Testamento que, en su interpretación literal, Dios mismo clavó en la cruz del Calvario para establecer un Nuevo Pacto (Colosenses 2:14).
2. La Tradición Apostólica: Lo que no se escribió
La propia Biblia testifica que no todo lo que Jesús y los apóstoles enseñaron fue puesto por escrito. La fe cristiana no es una "religión del libro", sino una religión de la Palabra viva de Dios, que fue transmitida de viva voz antes de ser escrita.
El apóstol Juan lo confirma al final de su evangelio:
"Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, las cuales, si se escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir." — Juan 21:25 (RVR1960)
Si solamente la Biblia fuera la fuente de salvación, y en la Biblia no está todo lo que Jesús hizo y dijo, entonces la Biblia no es suficiente para conocer la totalidad de la verdad de Cristo.
¿Dónde quedaron esas enseñanzas? Quedaron en la Tradición Apostólica. Los apóstoles viajaron por todo el mundo fundando iglesias y predicando el evangelio. No todas esas predicaciones fueron cartas. Por eso, el apóstol Pablo instruye a la iglesia de Tesalónica a obedecer tanto lo escrito como lo oral:
"Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra." — 2 Tesalonicenses 2:15 (RVR1960)
La verdadera iglesia de Cristo se fundamenta en la enseñanza viva de los apóstoles, no en la interpretación privada de un pastor o un laico con una Biblia en la mano.
3. El Verdadero Mandato del Apostolado
Para entender la Tradición, debemos entender la autoridad de los apóstoles. El trabajo del apóstol no es un título que se obtiene en un seminario. No es algo que se estudia. El apostolado viene por un llamado directo de Dios.
"Pablo, apóstol (no de hombres ni por hombre, sino por Jesucristo y por Dios el Padre que lo resucitó de los muertos)..." — Gálatas 1:1 (RVR1960)
Dios escoge a sus siervos, no los hombres. Y Dios, a través del Espíritu Santo, da diferentes dones a su cuerpo. No todos son apóstoles.
"¿Son todos apóstoles? ¿son todos profetas? ¿todos maestros? ¿hacen todos milagros?" — 1 Corintios 12:29 (RVR1960)
Hoy en día, vemos una proliferación de pastores que se autodenominan "apóstoles". Se ponen títulos humanos, se engrandecen a sí mismos. Pero la palabra establece que el que es verdadero apóstol tiene una marca de humildad y servicio, no de soberbia académica. Como siervo de Dios, declaro que mi autoridad proviene de la obediencia al mandato divino, no de un título universitario. La verdadera unción no se enseña en academias.
4. El Error de la "Sola Scriptura": Vivir bajo la Ley
El mayor peligro de la "Sola Scriptura", al rechazar la Tradición Apostólica y el Magisterio vivo, es que lleva a las congregaciones a caer en el legalismo y a vivir bajo la Antigua Ley de Moisés.
Al intentar basar toda la conducta cristiana solo en lo que está "escrito" en la Biblia (muchas veces interpretando el Antiguo Testamento fuera de contexto), estos grupos empiezan a aplicar estatutos antiguos a tiempos modernos, como el diezmo obligatorio, la observancia de días de reposo judíos, o códigos de vestimenta.
La palabra de Dios advierte severamente sobre esto:
"De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído." — Gálatas 5:4 (RVR1960)
Si intentamos vivir por la ley (los estatutos de Moisés), tenemos que cumplirla toda. Pero Cristo nos ha liberado de la ley para vivir por la Ley de Cristo, que se resume en dos mandatos simples y profundos:
"Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas." — Mateo 22:37-40 (RVR1960)
Muchas sectas modernas han desmantelado la verdad del Evangelio de la Gracia al imponer cargas de la ley que Cristo ya abolió.
5. El Tiempo de la Apostasía y el Origen de la División
Finalmente, debemos blindar este estudio entendiendo el origen histórico de esta división. No podemos vivir los tiempos de la apostasía sin reconocer que ya ocurrieron.
La profecía del "hombre de pecado" o "hijo de perdición" que iniciaría la apostasía se cumplió en el siglo XVI. En ese tiempo, Martín Lutero, quien era hijo de la Iglesia Católica, se rebeló contra sus principios y contra la autoridad establecida por sucesión apostólica desde Cristo.
"Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá [el día del Señor] sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hijo de perdición, el hombre de pecado..." — 2 Tesalonicenses 2:3 (RVR1960)
La apostasía es la rebelión interna. Martín Lutero, al separarse de la verdadera Iglesia fundada por Cristo y levantar el movimiento de la Reforma, creó una nueva religión basada en la interpretación privada (Sola Scriptura), rompiendo la unidad por la que oró Jesús. Esta división ha resultado en miles de denominaciones, cada una con su propia "verdad", contradiciendo la voluntad de Dios.
Conclusión: El Fundamento Indestructible
Hermanos, la "Sola Scriptura" es una doctrina de hombres que ha servido para justificar la rebelión y la división. La verdadera identidad de Cristo se encuentra en la unidad del Espíritu, fundamentada en las Sagradas Escrituras (leídas a la luz del Nuevo Pacto) y en la Tradición Apostólica Viva, custodiada por aquellos llamados por Dios, no por hombres.
No nos dejemos llevar por sectas religiosas que, bajo la apariencia de "solo la Biblia", han mutilado el evangelio. Volvamos a la unidad en la gracia y al amor de Cristo.
La paz sea con todos los que aman la verdad inalterable de nuestro Señor Jesucristo.
Comunidad Cristiana Defensora De La Verdad¡Atrévete a salir del dogma y entrar en la revelación!




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